El diseño de una marca va mucho más allá de elegir colores y tipografías bonitas; se trata de construir una conexión real entre el nombre, el producto y el público. Hoy quiero compartirles el proceso detrás del rediseño de marca y sistema visual que realizamos para Puly Puly, un emprendimiento dedicado a la bijouterie artesanal.
El Desafío: Conexión y Memoria Cuando abordamos este proyecto, teníamos un objetivo claro en mente: generar una conexión icónica y pragmática entre el nombre "Puly Puly" y los productos que ofrecen (bijouterie). Queríamos que la marca no solo fuera estéticamente agradable, sino que también fuera profundamente memorable en el público. Necesitábamos un logotipo que, al verlo, transmitiera inmediatamente la esencia artesanal y detallista de la marca.
La Solución: La Ley de Contraste de Gestalt Para lograr este objetivo, decidimos apoyarnos en la psicología de la forma, específicamente en la ley del contraste de las Leyes de Gestalt. Esta ley nos dice que un elemento se distingue del resto por su singularidad, ya sea por forma, tamaño, color u otras cualidades. En el diseño del logotipo de Puly Puly (que pueden ver en image_2ef566.png), aplicamos este principio de una manera muy particular: ● Tipografía como producto: Transformamos la tipografía misma en una representación visual de la bijouterie. Observen cómo cada letra incorpora un pequeño círculo en la parte superior, simulando la argolla de un dije o un colgante. ● El Contraste: El contraste no se da por colores estridentes, sino por la alteración de la forma esperada de las letras. Al modificar la anatomía clásica de la tipografía para integrar estos elementos de joyería, creamos un contraste visual que capta la atención y hace que el logotipo sea inmediatamente reconocible y memorable.